Y aunque la promesa de este blog era algo de optimismo rebosando por cada esquina, en esta temporada no puedo cumplirla ¿La razón? Nadie la conoce, ni siquiera yo. Será cosa del invierno, frio y lluvia. Un tremendo sentimiento de "morriña" hacia toda esa gente que no tenemos a nuestro lado y que nos hace ser quien realmente somos. Porque en un día como hoy cuando se abren ante nosotros infinitas posibilidades, sé que la única que me haría completamente feliz seria estar entre ellos, a kilómetros de aqui. O quizá a no tantos quilómetros, pero sí en los brazos adecuados.
Porque a estas alturas, ya no sé ni lo que siento, ni a quien quiero tener realmente a mi lado, ni lo que debo decirle al mundo para que "fluya".
No sé ni que opinar sobre echar la vista atrás, sobre recorrer lo andado, sobre repetir los "errores", y sí entre comillas, porque cuando algo nos hace felices hasta rabiar... no tengo claro que se (te/os) pueda considerar un error.
*Sonando y haciéndome recordar
No hay comentarios:
Publicar un comentario