jueves, 19 de abril de 2012

*y un café

Buscamos, buscamos la perfección más allá de nuestros propios limites. Nos dejamos arrasar por la presión. Caemos hasta donde nadie más logra caer.
Pero no nos quedamos ahí, hacerlo seria demasiado sencillo, demasiado simple.
Quizá busquemos demasiadas cosas que convertir en perfectas y no nos demos cuenta de que lo realmente perfecto es el día a día, no necesitamos algo grande, ni una gran sorpresa, solo pequeños detalles que cambian como el tiempo.
a veces y sin esperarlo un día normal se convierte en algo grande.
Sin señales aparentes de que vaya a cambiar algo nos levantamos como cualquier otro día y gruñimos un"Buenos días" * al primero que pase por nuestro lado. Desayunamos con prisas y llegamos a clase aún más apurados, la promesa de un día largo está ahí, perfumando el ambiente.
Tal vez solo necesitemos levantar la cabeza, respirar y darnos cuenta de que ya queda menos para todo, lo bueno y lo malo, pero sobre todo para lo mejor.
Seamos optimistas y creamos que algo bueno puede pasar en cualquier momento.


No hay comentarios:

Publicar un comentario