En un día como hoy estarás hasta el gorro de que te digan "felicidades, disfrutalos". La gente se repite así que yo no te voy a desear un año genial, ni vernos más, ni abrazos, ni un regalo decente.
No te pienso hacer una entrada sentimentaloide, ni nada por el estilo.
No te voy a decir que entre todas las horas de un día agotador y largo, aunque genial, he logrado encontrar un ratín, aunque sea chiquitito, para dedicártelo a ti, alguien que nunca está cuando le necesito y nunca aguanta todas mis chorradas buenas o malas.
Nunca le diría a alguien como tú que le debo mil sonrisas, y jamás, esto por encima de todo, que lo mejor de ese campamento fuiste tú (y Sergio pero hoy no le toca).
Quizá un miércoles sea un día horrible para cumplir años, pero te lo mereces porque alguien como tú no se merece nada bueno, porque nunca hace nada por los demás, ni por mi.
Y ahora que tienes cara de tonto (al menos en mi horrible imaginación que nunca acierta) y no sabes muy bien a qué narices vienen todas estas mentiras, te contaré un lindo secreto, si si LINDO: las cosas no siempre son lo que parecen, y a veces con solo sacar un puñadito de palabras, el mundo se ve de un color diferente, siguiendo unas simples instrucciones: coge las palabras en azul y tíralas por ahí, a tu gusto, ¿simple no? Así parece que todo encaja y hasta tiene algo de sentido.
Pero las cosas como son, no necesito *un día especial para saber lo importante que eres, ni creo que tu necesites que una vez más la pesada esta, a la que de vez en cuando te toca aguantar, te diga todo lo que ya te ha dicho.
Te haces viejo pero te tenemos cariño igual, diría que casi tanto como a un "relindo" cerdo volador ;)
No hay comentarios:
Publicar un comentario