Hay días raros, empiezan con un "buenos días" como todos y terminan con una mezcla de sonrisas, muecas, bocas torcidas, ralladas y lágrimas.
Días que cuando empiezan ya estás deseando que acaben y cuando acaban te arrepientes de haberlos vivido como lo hiciste o quizá no.
Cuando no te apetece vivir algo, quizá algo especial como tu propio *cumpleaños, cuando decidimos que el día de nuestro cumple ya fue y ya no hay más que añadir, quizá en momentos como estos nos damos cuenta de que la vida no es maravillosa. No por nada especial, no hay nada que nos diga "jamás debiste levantarte de la cama" solo es la suma de todo y de nada.
A lo mejor solo debamos cerrar los ojos durante un tiempo y olvidar todo lo que nos rodea, simplemente oír la lluvia caer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario