Día a día nos han ido enseñando que debemos luchar por aquello que queremos, por aquello que nos apetece lograr por encima de cualquier otra cosa. Sin embargo, en todos esos escritos que hablan de deporte, de arte, de futuro... nadie nos dice que es más que probable que nos crucemos con unos cuantos impresentables que, no es que nos pongan trabas para lograr lo que anhelamos, si no que simplemente, en vez de cogernos de la mano, pegarnos unos cuantos berridos y tirar de nosotros cuando no podemos con el alma nos dejan, para que ya nosotros pensemos lo que queramos. Sin darse cuenta, claro está, que lo primero y lo último que se nos va a pasar por la cabeza es que no valemos para ello, que nos dé por rendirnos día a día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario