Muriéndonos por vivir
Todo llega a su fin y, sin embargo, nunca termina.
domingo, 1 de diciembre de 2013
Había tocado miles de guitarras en su vida, pero ninguna sonaba tan bien como la risa de aquella chica causada por las cosquillas hechas con sus dedos de músico.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
‹
›
Inicio
Ver versión web
No hay comentarios:
Publicar un comentario